Muere el sacerdote y periodista José Siverio Pérez

Artículo escrito por: Atlannet
04-06-2019

Su programa más famoso se emitió cuando dirigía La Voz del Valle y se llamaba Las Tres Columnas. Se trataba de recoger fondos para la Navidad de los más humildes en el Puerto de la Cruz, la Orotava y Los Realejos. La gente llamaba sin parar, picados los tres pueblos, a la emisora sindical de La Orotava que el sacerdote y periodista realejero José Siverio Pérez dirigía. A veces los oyentes se confundían y decían “buenas noches, padre” y a continuación preguntaban “¿es La Voz del Valle?”. O sea, la vida al revés. Él vacilaba con su público, pero cumplía el objetivo.

Tenía un gran sentido del humor y siempre guardaba en su casa, o en el centro emisor de Radio Popular de Tenerife, emisora que fundó y dirigió, un par de barricas de buen vino con el que obsequiar a los amigos.

Fue un cura avanzado para su época, asistió al congreso Vaticano II como teólogo asesor del obispo Franco Cascón. Desde allí envió crónicas de las sesiones conciliares a los medios de comunicación locales, fundamentalmente al periódico El Día, con una precisión milimétrica. Era un excelente periodista, que hacía muchas cosas con muy pocos medios.

Con él desaparece uno de los más antiguos miembros canarios de la vieja Escuela Oficial de Periodismo de Madrid. Era también un escultor de mérito y a él se debe la reconstrucción de la iglesia de La Concepción de Los Realejos, donde precisamente será velado su cadáver.

En la mañana de hoy, martes, el padre Siverio falleció en una clínica portuense a consecuencia de un paro cardiaco. Había sufrido recientemente una neumonía que deterioró mucho su salud. Tenía 90 años.
Dotado de una fina ironía, era un ser muy inteligente y un buen orador, y había sido designado desde hace años canónigo de la Santa Iglesia Catedral. El obispo Bernardo Álvarez presidirá las exequias fúnebres por el sacerdote y periodista, cuya labor en la profesión de informador fue tan dilatada y brillante. Había obtenido también la licenciatura en Ciencias de la Información. Y formado a generaciones de periodistas de radio, que hoy continúan trabajando en medios audiovisuales de Canarias.

A José Siverio le tocó vivir una economía de guerra en Radio Popular. Y siempre administró la emisora con mano de hierro, rodeándose de muy buenos colaboradores con los que mantenía una relación eterna pues todo el mundo reconocía su bonhomía y sus méritos como gestor. La emisora emitía desde La Laguna y el director tenía su vivienda en el mismo edificio de los estudios. Nada se escapaba a su control.

Con el padre Siverio desaparece una gran figura del periodismo, sobre todo radiofónico, de las islas. Su afición por la escultura le llevó a restaurar imágenes cuya vuelta a la vida parecía imposible y su cariño por su pueblo hizo que se desviviera por la iglesia de la Concepción realejera, que sufrió un pavoroso incendio en 1978 y que fue restaurada con la colaboración del sacerdote, periodista e imaginero fallecido.

Cadena COPE